Durante la temporada de invierno, las carreteras cubiertas de nieve o hielo son generosamente espolvoreadas con sal y productos descongelantes por los servicios municipales. Si bien estas mezclas químicas son esenciales para la seguridad vial, son el peor enemigo de la carrocería y el chasis de su vehículo.
¿Por qué es crucial el lavado invernal?
La sal combinada con la humedad crea una reacción química agresiva que acelera considerablemente la oxidación y la aparición de óxido en los componentes metálicos, las tuberías de freno y los bajos. Esperar a que llegue la primavera para limpiar el vehículo es un error costoso.
¿Con qué frecuencia debe lavarse?
La regla general: Se recomienda lavar el coche en invierno cada 1 a 2 semanas (aproximadamente cada 10 a 15 días).
Después de cada tormenta importante: Tan pronto como las carreteras hayan sido saladas y las condiciones se suavicen un poco, es necesario un lavado.
Según el uso: Si conduce diariamente por autopistas o carreteras secundarias muy tratadas, un lavado semanal es ideal.
Las buenas prácticas para el lavado en invierno
Prefiera los lavados con opción de "bajos": Es la zona que acumula más sal y donde comienza la corrosión.
Lavar en clima templado si es posible: Elija un día donde la temperatura suba ligeramente por encima de cero para evitar que el agua se congele instantáneamente en las puertas o cerraduras.
Aplique una cera protectora: Antes de los grandes fríos, una buena capa de cera actúa como un escudo impermeable contra la sal y la suciedad.
Proteja las juntas: Seque bien los contornos de las puertas después del lavado y aplique un producto a base de silicona para evitar que las puertas queden pegadas por el hielo.
Fuentes utilizadas
Guía Auto - Consejos de mantenimiento y lavado de automóviles en temporada invernal.
CAA-Quebec - Recomendaciones sobre protección contra la corrosión y la sal de carreteras.

